La Película de Tu Vida

Hay un koan zen que dice: “si cae un árbol en un bosque y nadie lo escucha, ¿hace ruido?”

En esa línea me pregunto: si nuestra vida no es merecedora de ir a verla al cine como una película, ¿ha valido la pena?

No. No podemos vivir nuestras vidas como una película porque no tenemos efectos especiales ni dobles que hagan por nosotros las escenas de acción ni nuestras lágrimas son falsas.

Además, a menos que seamos deportistas de riesgo, nuestro día a día suele tener pocos sobresaltos y aparecer tumbados en el sofá no daría para un visionado muy interesante.

Pero sí podemos aprovechar el impulso de una buena historia para ponerle chispa a la vida. 

De lo que se trata es de ver la vida con una actitud cinéfila y protagonizar historias que valgan la pena ser contadas a nuestros nietos…aunque no dé para hacer una película de ella.

BONUS

– Si pudieras escoger la película de tu vida, ¿de qué tipo sería?

– ¿Una comedia? ¿De acción? ¿Un drama? ¿De suspense? ¿De aventuras? ¿Romántica? ¿De miedo?

– Y algo más: ¿Te aburrirías al verla? ¿Se la recomendarías a otra persona?

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