La Práctica

Es un misterio por qué nos gustan unas cosas y no otras, por qué a unas personas les apasiona algo mientras que a otras les deja indiferentes.

Me encanta jugar al vóley playa. 

Algunos de mis mejores recuerdos son jugando al vóley (¡y algunas de mis mayores decepciones también!).

La paradoja es que no soy muy buen jugador a pesar de mis ganas y de las horas que le he dedicado. 

Podría buscar excusas como que empecé a jugar tarde, que no tengo las cualidades físicas apropiadas para este juego o que no me enseñaron bien, pero lo cierto es que no se me da demasiado bien.

La otra paradoja es que para saber más del juego me saqué el título de entrenador, co-fundé un club del que fui presidente, entrenador, ‘chofer’ y jugador, pero ni así mejoré mucho.

Podría haberlo dejado decepcionado por la falta de progreso, por estar estancado en un nivel bajo y por no haber cumplido los sueños de éxito y victoria.

Sin embargo, sigo insistiendo. Aunque ahora ya sin esperanzas de gloria ni triunfos…

Porque esa es la clave: la práctica. 

A veces dejamos de hacer cosas porque no vemos resultados, pero tal vez la mayor recompensa sea hacer algo por el simple placer de seguir practicándolo.

BONUS

¿Hay algo que hayas dejado de hacer y puedas volver a “practicar”?

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