Salud Integral 

Una deformación profesional que tengo es que cuando voy por la calle los cuerpos de las personas con las que me cruzo “me hablan”.

No puedo evitar que me salten a la vista los patrones defectuosos, limitaciones y compensaciones de movimiento que sufren muchas personas.

Y me entristece ver el sufrimiento de esos cuerpos porque en la mayoría de los casos se podría haber evitado.

En general consideramos la salud como la ausencia de dolor o enfermedad.

Pero esa es una concepción limitada (y medicalizada) de la salud. Porque la verdadera salud es mucho más que no tener molestias. 

Debemos reclamar una idea de salud (integral) que nos permita tener energía, fuerza y vitalidad para hacer frente a todos los retos que la vida nos presenta y para embarcarnos en proyectos que nos entusiasmen.

Está claro que con el paso de los años el cuerpo acumula los efectos de la degeneración biológica de las células, así como caídas, enfermedades o accidentes de diverso tipo. 

Pero muchos supuestos achaques de la edad solo son consecuencia de falta de entrenamiento en movilidad articular y fuerza y potencia muscular, y se podrían haber prevenido o minimizado.

Por eso me parece fundamental introducir hábitos saludables de alimentación, actividad y recuperación desde edades tempranas y mantenerlos durante todo el ciclo vital. 

Y no se trata de apuntarse al gimnasio, sino de incorporar actividades de movimiento y esfuerzo físico en el día a día, para TODA la vida.

*Jill Wellington from Pixabay 

 

Comparte este artículo

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email

¡Desata tu Rendimiento!

Recibe pequeñas dosis de Salud Integral, Psicología Práctica y Rendimiento Humano para mejorar tu vida. Sin Spam.

Ir arriba